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Satélites Naturales

Nuestra Luna forma parte de un conjunto de 182 cuerpos dentro del Sistema Solar (por ahora) que se conocen como satélites naturales. La característica principal de este grupo es el hecho de que todas orbitan alrededor de un cuerpo celestial de mayor masa y para efectos prácticos, nos vamos a enfocar solo en aquellos que orbitan planetas, llamados comúnmente lunas.

Los sistemas planetarios, con sus satélites naturales, son extremamente variados, en cantidad de cuerpos, por ej., Marte tiene 2 satélites, mientras que alrededor de Saturno hay 62, aquí no solo sobresale el número, sino también las múltiples características físicas de sus lunas, como tamaño, densidad, composición y de forma más espectacular, el tirón gravitatorio que ejerce el planeta o para ser más específico, las fuerzas de marea a las que está sometida la luna, hacen que esta tome “vida”, con geiseres que llegan a alturas similares a las del Monte Everest, superficies plagadas de volcanes y relieve formados por el movimiento de masas de hielo, donde bajo este podría estar el motor de lo biológico: agua líquida.

Repasemos cada uno de los planetas y sus fascinantes lunas

Mercurio y Venus no tienen lunas descritas hasta ahora, aunque si se pueden observar cuerpos conocidos como cuasi-satélites, estos permanecen de forma cercana al planeta durante varios periodos orbitales.

La Tierra tiene un satélite natural, la Luna, que posee un radio medio de 1737 km, y es de los más grandes dentro del sistema solar, tanto así que el sistema Tierra-Luna lidera el ranking en lo que a razón de tamaño satélite-planeta se refiere. Orbita la tierra en un período de 27,3 días y está compuesta principalmente de aluminio y silicio. Fue y es parte esencial del desarrollo geológico y de la vida en la Tierra, principalmente por generar los períodos de marea, donde la masa de agua de los mares es “deformada” por el campo gravitatorio de la Luna.

Marte, como se mencionó anteriormente, tiene 2 lunas, Fobos y Deimos, nombres de deidades que acompanaban a Ares, el señor de la guerra. Ambas no alcanzan un tamaño suficiente como para tener forma aproximada esférica (solo 19 lunas son lo suficientemente grandes para adquirir esta forma) y al igual que la Luna, ambas siempre muestran una cara hacia Marte.

Júpiter tiene 67 lunas confirmadas, entre ellas destaca un grupo peculiar por su tamaño y sus características, las lunas galileanas, en honor a su descubridor, Galileo Galilei. Ganímedes, la mayor en el grupo y la más grande en todo el Sistema Solar, es la única conocida que posee un campo magnético propio, es decir, tiene un núcleo rico en hierro. También se cree que tiene una zona de agua líquida entre el núcleo y la corteza de silicato, ésta en volumen podría ser mayor a los océanos de la Tierra. Calisto, la cuarta en ser descubierta y la que se cree una de las antiguas, tiene una superficie semi-brillante, con rasgos de múltiples choques con meteoritos, siendo la luna con más cráteres descrita. Ío es el cuerpo con mayor actividad volcánica de todos los conocidos, su corteza amarillenta sulfurada y con apariencia reciente indica que periódicamente se va renovando debido a la cantidad de material expulsado desde el interior. Tiene el record de ser la luna más densa y el cuerpo celeste más seco conocido. Finalmente está Europa, su capa congelada y rasgada por el movimiento de los hielos, indica que probablemente contenga un óceano por debajo, con una temperatura apta para albergar primordios de vida, como pueden ser bacterias. Esto la ha puesto en el debate de la exploración, donde se están ideando el equipo para llegar a la luna y atravesar su dura superficie helada.

Callisto

Calisto, tomado por la sonda Galileo.NASA/JPL/DRL

62 lunas confirmadas tiene Saturno, donde destacan Titán y Encelado. Titán es un gigante, que a la imagen tomada por la misión Cassini-Huygens, aparece como una esfera amarillenta, debido a su densa atmosfera compuesta por amoniaco y sus derivados. En su superficie, la sonda antes mencionada, puedo enviar información, donde se reveló por ejemplo la existencia de lagos de hidrocarburos en las regiones polares. Encélado, con sus 500 km de diámetro aproximado, es reconocible por su capa de hielo nuevo, que la hace muy reflectante y por lo tanto, muy fría. Lo que impresiona sobre el comportamiento de esta luna son sus criovolcanes, muy parecidos a los geiseres encontrados en la superficie terrestre, donde grandes flujos de partículas de hielo y cloruro de sodio, inclusive, son expelidos hacia el espacio.

Urano tiene 5 lunas, la más grande de ellas llamada Oberon, fotografiada por la misión Voyager y Neptuno es rodeada por 15 lunas descritas hasta ahora, donde una de ellas, Tritón, fue descubierta en 1846 por William Lassel, 8 días despúes del propio descubrimiento de Neptuno.

Parte de la valiosa información enviada por la sonda New Horizons en su encuentro de Plutón hace poco tiempo fueron imágenes de la luna principal del sistema, Caronte, que dieron lugar a más preguntas que respuestas, tratando de indagar sobre la conformación interna de ésta y su composición.

La búsqueda y confirmación de nuevos satélites nos permitirá conocer más sobre sus similitudes y diferencias, para averiguar cómo se relacionan en base al origen de cada una y al origen del Sistema Solar en sí. Parte de las misiones del futuro estarán destinadas, sin lugar a dudas, a estos enigmáticos compañeros.

Vehículo chino Yutu, luego de su alunizaje en diciembre de 2013

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